El síndrome del burnout, también conocido como síndrome del trabajador quemado, es el resultante de un sobreesfuerzo extremo que desencadena estrés crónico debido a la carga laboral o sus responsabilidades mal gestionadas. Ha adquirido tanta importancia en los últimos años que incluso fue reconocido en 2019 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como enfermedad.
Su padecimiento, conduce a estados de irritabilidad, negativismo e incluso pérdida de autoestima que pueden afectar a la salud mental de los trabajadores.
Efectos
Como ocurre con el síndrome de neurastenia, se trata de un cuadro de cansancio inexplicable tras un intenso esfuerzo mental o físico o un periodo prolongado de estrés. En este caso, sus causas estarían asociadas al trabajo y/o al entorno laboral del paciente.
Popularizado en 1974 por Herbert Freudenberg, se trata de un estado de agotamiento físico, mental y emocional cuyo síntoma principal es la ansiedad, ya que se manifiesta de esta manera en hasta un 80 por ciento de los casos, según datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, siendo los empleados que han elegido su profesión por vocación y los que trabajan de cara al público suelen ser quienes más lo padecen.
Hay que tener en cuenta que, si se mantiene en el tiempo, el síndrome puede desencadenar otros trastornos mentales, como trastornos depresivos o de ansiedad.
Se manifiesta con un amplio abanico de síntomas, que no necesariamente tienen que coincidir en el tiempo o darse todos. A grandes rasgos, estos se agrupan en cuatro categorías: psicosomáticos, conductuales, emocionales y defensivos.
Los investigadores han propuesto varias posibles causas concretas del síndrome del burnout. En cualquier caso, lo que es necesario es que el origen del trastorno se encuentre en el ámbito laboral.
Así, por ejemplo, las cargas excesivas de trabajo que a menudo soportan los trabajadores, las presiones financieras y de necesidad que obligan a las personas a trabajar por encima de sus capacidades o en campos ajenos a sus habilidades e intereses, el desequilibrio entre la vida laboral y familiar, la alienación o el aislamiento social pueden causar síndrome de burnout.
Precisamente, el tratamiento del burnout suele ser complejo por la dificultad de abordar sus causas últimas. En principio, debería partir de un enfoque global que valorase opciones como cambios organizativos en la empresa, bajas médicas y psicoterapia.
Sin embargo, cuando no sea posible, el paciente puede beneficiarse de entender el problema y sus causas, aprender estrategias para afrontar el estrés, trabajar la asertividad (especialmente en el entorno laboral) y adoptar un estilo de vida saludable que contribuya al bienestar general.
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Tips para vencer el Burnout.
1. Aprende a separarte mentalmente de tus trabajos
Estar en un entorno de constante conectividad hace que sacar el trabajo o la escuela de nuestros espacios personales sea complicado.
Establecer una rutina al final del día como apagar tu computadora o desactivar tus notificaciones puede ayudarte a pasar del «modo trabajo» a tu vida personal.
Durante las vacaciones, puedes ponerle pausa a los mails de la escuela, los avisos de Canvas o los grupos de trabajo en WhatsApp.
2. Redistribuye tu carga de trabajo
Realizar altas cargas de trabajo a la vez puede darte la ilusión de ser más productivo, pero hay costos ocultos: tienes menos tiempo para pensar, reflexionar, crecer y aprender.
Aceptar nuevos retos y realizar tareas desafiantes son puntos importantes para tu desarrollo profesional, pero es importante saber establecer límites.
Si en el verano tomarás clases o trabajarás, considera distribuir tus pendientes a lo largo de la semana para evitar saturarte.
3. Renueva tus espacios
No solamente puedes sentirte agotado debido a la rutina del semestre, sino que también puede que tus espacios de home school y/o home office te estén desgastando.
Hacer decluttering o practicar el orden puede convertirse en una forma importante de practicar el autocuidado porque te ayuda a tomar el control de tu casa, tu vida y tus cosas.
Aprovecha este periodo para limpiar tu zona de trabajo, deshacerte del material que ya no uses, ordenar tus útiles y decorar tu espacio a tu gusto.
4. Date tiempo de disfrutar tus hobbies
Tener una mayor libertad en tus horarios te da la oportunidad de realizar tus hobbies de manera en que estos te ayuden a desconectarte del estrés estimulando tu mente y cuerpo.
Una forma de aprovechar tus hobbies al 100% tiene que ver con la variedad de los mismos pues, idealmente, debemos tener:
- Hobbies activos que nos mantengan físicamente en forma
- Hobbies pasivos que fomenten aspectos de tu mente como la creatividad
5. Monitorea tu estado emocional
Con el agotamiento acumulado de fin de clases y finales nuestros días parecen estar muy ocupados, lo que no deja mucho tiempo para la autorreflexión.
No solemos comprobar cómo nos sentimos cuando nos despertamos o a la hora de dormir y esto puede dar impulso al burnout.
Una forma de llevar un monitoreo de tu estado de ánimo en el día a día es a través de apps como Moodfit que te ayudan a llevar un diario emocional.
6. Modula tu dieta y actívate
El desbalance en nuestros hábitos alimentarios puede empeorar con el burnout: sobre comiendo, no comiendo lo suficiente, etc.
Lo mismo sucede con nuestros cuerpos cuando el agotamiento nos impide activarnos y ejercitarnos de manera regular para mantenernos saludables.
Dale la bienvenida al verano con un desafío físico, comienza creando tu rutina diaria y establece horarios para tus comidas. Ve estos ejercicios que puedes hacer ¡desde casa!
7. Regula tu ciclo de sueño
Sacrificar el sueño de vez en cuando para acabar tareas, estudiar, platicar con amigos o divertirse es algo común en la vida de todo estudiante.
Sin embargo, mantener un horario de sueño saludable puede mantenerte productivo y mejorar tu estado de ánimo.
8. Pasa tiempo al aire libre
Pasar tiempo al aire libre y recibir el sol, especialmente si estamos acostumbrados a los entornos urbanos, puede ayudarnos a reducir el estrés y los efectos del burnout.
Para mantenerte saludable, procura tomar el sol de 10 a 30 minutos al día varias veces por semana, ¡pero no olvides el protector solar!
Recuerda seguir las medidas de sanidad de tu ciudad y continuar utilizando tu cubrebocas y mantener la sana distancia cuando salgas.
9. Desconéctate
Día con día experimentamos una avalancha de información que hay que procesar por segundos.
Mantenerse informado es importante, pero a veces es bueno apagar tus dispositivos y descansar de la saturación tecnológica.
Dedica horarios fijos para desconectarte: Elige un momento y establece límites contigo mismo y los demás, silencia tu celular y apaga tu computadora.
10 No tengas miedo a buscar ayuda
Abordar un problema como el burnout requiere cambios conscientes en tu actitud, carga de trabajo y hábitos.